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Colección Lorenzo Castillo Volume VI

La Colección VI es, a diferencia de las anteriores, más difícil de definir desde el punto de vista de las fuentes de inspiración. Esto es porque hemos alcanzado un nivel de madurez intelectual en el proceso creativo de nuestra marca. Ya no es tan fácil contar una sola historia o echar la vista atrás a un único periodo histórico, sino que son varias las influencias que se entrecruzan, tanto estéticas como cronológicas.

A pesar de esto, sí que existe un hilo conductor, el interés por la riqueza cultural y artística de Europa, que se refleja en la colección escogiendo los siglos más por mí admirados de su increíble historia.

Así, comienzo mi andadura por el misterio de la Edad Media, esplendor del Gótico y de los textiles bordados sobre terciopelo de seda, con influencia del mundo árabe pero también de la ruta de la seda que llegaba a Venecia. Así nace Alejandra, con un estampado diseño que parece del Palacio del Dogo pero modernizado con un fondo blanco que crea su volumen y con una paleta de color insólita por fresca y moderna para lo que habría sido su tiempo.

Mis colecciones no pueden ser mías sin las distintas interpretaciones del punto de Hungría, estampado abstracto, europeo de pura estirpe, para mí el más moderno y clásico al mismo tiempo, capaz de encajar con cualquier estilo decorativo. Ejemplos son Gedeon y Álex.

En esta misma época, en Flandes y Países Bajos los tapices eran esenciales para recubrir las casas nobles y los palacios. A veces tenían escenas con figuras, pero otras eran solo paisajes de robles y montes bordados en lana. A esta técnica quería rendir homenaje por su inmenso valor decorativo con Jon, que simplifica el efecto de un tapiz con la repetición de hojas a la manera de una “verdure” flamenca del XVII.

El Siglo de Oro en Europa es el siglo XVIII, siglo de las luces, de La Ilustración y  del comienzo de los derechos humanos. Es por ello que la colección recoge y reinterpreta varios documentos de esta época. Unos son claramente franceses, de los reinados de Luis XV y Luis XVI, con estampados florales como los algodones provenzales y las telas de Jouy, pero con mezclas de colores que miran al mundo mediterráneo y con un uso de la luz y los volúmenes totalmente contemporáneos. El mejor ejemplo de la tendencia más provenzal es Aranchina, mientras que con Pilara se recrea un estilo más parisino.

En esta época también se mira a Oriente y sus famosas chinerías, algo que no puede faltar en mi universo decorativo. Esta sofisticada mezcla de estampados de pagodas y paisajes chinos sobre algodones y linos europeos queda reflejada en Marta, ejemplo de esta China vanguardista.

El paso por Inglaterra demuestra mi pasión por los estampados florales, que comienzan a usarse en época victoriana pero que fue sobre todo en el siglo XX cuando se popularizan. Siguiendo la tradición de estas telas de fondo claro, optamos en nuestro caso por un blanco brillante y que deja respirar las flores entre sí, dando un resultado muy fresco en tonos de verdes varios y pinceladas de rosas. Brigita y Sarita, las dos telas de flores, tienen además la ventaja de poder mezclarse entre ellas con sus distintas escalas, lo que da lugar a una ‘folie’ primaveral.

Los diseños florales podían tener este uso más de campo, pero también otro más rico y vestido en  interiores urbanos. Para conseguir este efecto, las flores se bordan en lugar de estamparlas como en el caso de la tela Mili.

De España he rescatado un documento puramente decimonónico, del reinado de Isabel ll, que podría pensarse que no puede estar más alejado de la moda, pero que yo entiendo desde el  punto de vista de su enorme valor artístico y de Alta Decoración. Medallones de flores con marcos de oro, algo rico y excesivo que se remata al estamparlos sobre terciopelo. Es Pepita.

Mis colecciones parten de una premisa, que todas las telas puedan mezclarse entre sí y que se puedan usar para uno o varios proyectos sin mucho esfuerzo. Para esto se necesitan unas telas con texturas y paleta de colores muy variada y otras con, por ejemplo, distintos tipos de rayas o cuadros de Vichi esfumados que se añaden sin problemas a los distintos estampados dándoles cuerpo y forma.

Novedad en esta colección es la increíble serie de telas de exterior, diferente no solo por sus estampados geométricos de inspiración Art Déco y 70s e incluso con ramas y pájaros Napoleónicos, sino por la carta de colores que se aleja de los ya conocidos de mobiliario de exterior y de los que ya estábamos cansados.